Cristianos dedicados que conocieron y amaron a Jesucristo,

A pesar de que aprendieron acerca de él principalmente gracias al testimonio de otros, pero Juan fue el que aprendió apoyándose en su pecho. Pertenecía al círculo interno que incluía a Pedro y a Jacobo, que pasaron con el Señor por las circunstancias más íntimas de su ministerio y oyeron más que los otros.

Sus discípulos, de todos los hombres, serían los que posiblemente les costaría más trabajo creer que fuese Dios, porque vivían con él, veían su humanidad como ninguno de nosotros la hemos visto ni jamás la veremos. Debieron de enfrentarse repetidamente con un tema que les intrigaría y les preocuparía "¿quién es este hombre? Como ellos mismos dijeron: "¿Qué clase de hombre es este que sana a los enfermos, resucita a los muertos, y hasta los vientos y el mar le obedecen?

Pero la evidencia de lo que veían y oían resultaba tan abrumadora y convincente que cuando llegaron al final de la historia, cuando Juan empezó a poner por escrito los recuerdos de aquellos días extraordinarios, comenzó declarando la deidad de Jesús: "El era el principio. Era el Verbo que estaba con Dios, que estaba en el principio con Dios y era Dios.

 

En el Evangelio de Juan vemos cómo entra en el Lugar Santísimo y nos enteramos del secreto de su vida.

La clave del Evangelio de Juan se encuentra en el penúltimo capítulo y este breve Evangelio tiene dos finales. Juan añade una postdata, que llamamos el capítulo 21, y que tiene que ver con ciertas cosas que sucedieron después de la resurrección, pero Juan había acabado su Evangelio con estas palabras (capítulo 20, versículos 30-31):

 

Este es el doble propósito de este libro.

Primero, Juan se dispone a presentar la evidencia de por qué cualquier hombre en cualquier lugar puede creer totalmente y de todo corazón que Jesús es el Cristo, o para usar la forma hebrea, el Mesías, el Ungido, el prometido. El segundo propósito es mostrar que es el Hijo de Dios.

 

Al disponerse a demostrar este hecho, Juan se vale del principio de la selección.

Deja que su mente repase aquellos tres años y medio extraordinarios durante los cuales estuvo con el Señor. Mateo, Marcos y Lucas habían escrito ya sus Evangelios, pero Juan no escribió el suyo hasta la última década del primer siglo. Lo escribió cuando era ya anciano, recordando estos acontecimientos.

Como es natural, los críticos se han valido de este hecho para decir que no podemos depender del Evangelio de Juan, porque es el relato de un anciano que está intentando recordar acontecimientos que tuvieron lugar en su juventud. Sin embargo, no olvidemos que estos acontecimientos estuvieron en los labios, en el corazón, en la lengua y en la memoria del apóstol Juan cada día después de que sucediesen estos acontecimientos y estaba siempre hablando sobre ellos y los escribió con el propósito de unir el relato que habían escrito Mateo, Marcos y Lucas.

¡Pero escuchemos! Juan dice: "Pero estas cosas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.

¿Puede ser que tenga interés en la sangre del Salvador? ¿El que murió por mí, a quien causé dolor? ¿Por mi, a pesar de que la muerte le persiguió? Qué inmenso amor, ¿cómo puede ser que tú, mi Dios, murieses por mi?

 

http://www.youtube.com/watch?v=9OKZnBZPsik

 

 

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